La influencia de un abuelo ebanista y restaurador de arte y de un tío anticuario despertaron en Jean Pascal el interés por la historia de los estilos, quien estudió decoración de interiores en la escuela de Bellas Artes en Ginebra, Suiza. La propuesta de un amigo le marcó el rumbo a su vida en la década de los sesenta: abrir una boutique en Ginebra, cuando la moda para jóvenes venía de Cornaby Street en Londres y los Beatles estaban en su apogeo.

Desde entonces le siguió los pasos a la moda y trabajó con dos de los más prestigiosos hombres en alta costura: Ted Lapidus, quien revolucionó el vestir masculino en los años setenta, y Lanvin, uno de los pilares de la alta costura francesa. De estos protagonistas de la moda del siglo XX aprendió su savoir faire, lo que complementó con la disciplina heredada de sus antepasados suizos y de Alsacia. El norte de las decisiones de Pascal parece ser Ginebra, pues allí conoció a la colombiana Helena Quintana, con quien decidió establecerse en Colombia. La marca Jean Pascal nació y sigue creciendo porque está cimentada sobre el amor de pareja. Sobre su relación, Jean y Helena señalan: "Ha sido una química exitosa, donde cada uno aporta lo que le falta al otro, combinando la parte creativa con una sólida y estricta disciplina y teniendo la misma visión en las metas trazadas, lo que ha llevado a la marca Jean Pascal al puesto privilegiado que tiene hoy en el mercado".

Su permanencia en el mundo de la moda, que cuenta más de dos décadas, tiene el sello de la experiencia y responde a la actualización constante en diseño y a la búsqueda de nuevos materiales y colores. El concepto que mueve sus colecciones está enmarcado por las tendencias internacionales, por el análisis de los diseños de sus creadores favoritos y por sus propios conceptos sobre la moda.

En 1977 crea la primera maison de moda de lujo en Colombia y desde 2012, junto a su equipo, se ha enfocado en las líneas de perfumería, productos cosméticos y de cuidado personal que se han destacado por su diseño y calidad siendo el resultado creativo y el arduo trabajo con las casas de perfumes más reconocidas del mundo. En la actualidad Jean Pascal se posiciona como la única empresa de perfumería premium fabricada en el país, compitiendo con las grandes marcas internacionales.